El avance de la digitalización en la industria, clave para alcanzar las demandas actuales de la sociedad

Las ventajas y beneficios ofrecidos por la digitalización son cada vez más demandados tanto por ciudadanos como por empresas y entidades gubernamentales.

Las empresas fabricantes e instaladoras de material eléctrico son las más susceptibles de mejorar la sostenibilidad del sector mediante el empleo de soluciones digitales.

El sector de la construcción ha sido el gran responsable del desarrollo económico que impulsó al estado Español desde su precaria posición a mediados del siglo pasado a su estatus económico actual. Tal es su importancia, que a día de hoy supone alrededor del 12,5 % del PIB del país y da empleo a más de 1,3 millones de personas.

Sin embargo, pese a contar con los recursos, el capital humano y los incentivos necesarios para llevar a cabo la necesaria transformación hacia un sector más digital, sostenible y eficiente que ya se está llevando a cabo en otros países, la realidad es que el sector de la construcción es uno de los menos digitalizados.

Así, según el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales, un marcador que mide el progreso y el nivel de competitividad digital de la Unión Europea de cada uno de los países a través de cinco áreas, el sector de la construcción en España ocupa  el undécimo puesto en Europa.

 

El retraso en digitalizar se traduce en una pérdida de competitividad

Esta es una realidad que causa dos grandes problemas a nivel macro. Por un lado, la sociedad se ve privada de los beneficios aportados por una construcción más digitalizada, que van desde una reducción de las emisiones contaminantes a un mayor ahorro energético, sin olvidarnos, sobre todo, de una mayor calidad en los proyectos.

Por el otro, y lo más preocupante para el sector en sí mismo, este es menos competitivo y rentable. Muestra de ello es que, aunque desde la pasada crisis de 2008 el crecimiento medio de la economía ha sido del 2.8 %, el sector de la construcción apenas ha aumentado a un ritmo del 1 %; lo que pone en manifiesto el atraso de un sector vital para la economía española.

Y es que las soluciones digitales proporcionan herramientas y metodologías que afectan y mejoran cada aspecto del sector. Las nuevas fuentes de datos, tecnologías digitales, metodologías y herramientas digitales ponen en manos de toda empresa que las implemente aumentar su rendimiento, eficiencia y productividad.

Una serie de ventajas competitivas y estratégicas conseguidas a través de la innovación, que tienen un carácter clave también a la hora de adaptarse a una sociedad que ya ha emprendido su propia transformación. Y cuando hablamos de la transformación de la sociedad no hablamos solo de que ahora tengan un smartphone en sus bolsillos o que usen más horas o para más tareas que antes internet; sino que sus hábitos y tendencias de consumo, sus demandas al sector y sus aspiraciones vitales han cambiado completamente.

Los ciudadanos ya no quieren solo habitar viviendas grandes, de una construcción sólida y con una buena ubicación. Ahora demandan hogares sostenibles, que hayan sido construidos causando el menor impacto posible al medio ambiente. Eficientes, donde cada vatio de energía consumido sirva a un propósito y no se vea desperdiciado en un sistema ineficiente. Personalizadas, donde su voz haya tenido peso durante el proceso de diseño y constructivo para que su hogar responda a sus necesidades intrínsecas, y no sean ellos los que tengan que adaptarse a él.

Demandas, además, que no solo exigen a sus hogares, sino que trasladan a sus centros de trabajo y de ocio, a las infraestructuras que les rodean y, en definitiva, a todo su mundo. Un mundo levantado por un sector de la construcción que ha de dar un gran salto adelante si quiere alcanzar la historia.

 

Digitalización del material eléctrico, el primer paso para una construcción sostenible

 Dentro de todos los sectores que conforman el sector de la construcción, aquellas que más pueden apoyarse en el empleo y uso de soluciones digitales en aras de aumentar tanto su sostenibilidad como la de sus proyectos, y responder a las actuales demandas de los consumidores y usuarios, son todas aquellas relacionadas con el material eléctrico.

La gestión de la electricidad es quizás el punto más importante a atacar a a hora de desarrollar un proyecto eficiente energéticamente hablando. Así, la digitalización de las empresas de electricidad mediante el uso del software para electricistas, ha impactado en el rendimiento de sus procesos y productividad, más allá del tamaño o número de empleados de la empresa instaladora eléctrica.

Desde  el uso de software ERP y todos los programas y soluciones que ofrece al instalador eléctrico, a la prescripción e instalación de soluciones digitales que ayuden a gestionar de una manera más eficiente la energía empleada en los hogares, su peso a la hora de reducir el consumo energético y aumentar la eficiencia con la que se emplea la electricidad en los proyectos por parte de los clientes y usuarios finales es clave.

 

Ventajas de digitalizar una empresa instaladora o fabricante de material eléctrico 

Gracias a los avances tecnológicos, la conectividad y las aplicaciones a través de la nube, así como el empleo de las redes sociales y las webs de e-commerce, los instaladores eléctricos y empresas instaladoras podrán notar un aumento en su productividad y más números en verde en sus cuentas de resultados.

Por lo general, digitalizar una empresa de electricidad es un proceso técnico y complejo que requiere de mucho tiempo y dedicación, pero que permite a las empresas encontrar maneras de hacer su trabajo más eficiente, ajustando su número de pedidos y desplazamientos, algo que también reducirá la huella de carbono de su trabajo y les otorgará ventajas competitivas.

Herramientas  como los ERP permiten al usuario trabajar desde cualquier lugar y en todo momento, con la última tecnología sin necesidad de inversiones en software y servidores. Y es que, apoyarse en nuevas herramientas y programas de gestión especializados del sector eléctrico permite una mayor productividad, organización y gestión de los tiempos en cada tarea y, a fin de cuentas, una mayor eficiencia en el trabajo de instalación eléctrica.

A su vez, las empresas fabricantes, sea cual sea el sector, por sus características intrínsecas, son de las que mayor impacto tienen sobre el medio ambiente. Una transformación digital total les permitirá aumentar su eficiencia energética desde tres vías distintas.

Por un lado, optimizando todos sus procesos internos, recogiendo datos, analizandolos y obteniendo información sobre cómo mejorarlos, atacando aquellas áreas redundantes y automatizando aquellas que solo requieran de un trabajo rutinario y en el que el personal humano sea peor empleado.

Por otro, haciendo lo propio en su cadena productiva, las empresas no solo reducirán sus costes operativos, sino que podrán alargar la vida útil de su maquinaria, reducir su mantenimiento y, no menos importante, encontrar maneras de que esta sea más efectiva. Objetivos todos que se traducirán en una reducción de costes que bien puede mejorar sus cuentas de resultados y/u ofrecer precios más competitivos en el mercado.

Por último, esta optimización de los procesos y de la cadena de distribución trae consigo un menor consumo energético. En un contexto como el actual, donde estamos sumergidos en una crisis energética esto aportará beneficios directos como una reducción en la factura eléctrica, como indirectos, al reducir la huella de carbono necesaria para diseñar, fabricar y desarrollar sus productos.

 

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